HexaGo® vs. casco clásico: cómo un casco protege el cerebro y no solo el cráneo

Todos los cascos de bici que se venden en Europa tienen que cumplir la norma EN 1078. Aun así, hay grandes diferencias entre ellos en cuánta energía del impacto llega realmente al cerebro. En este artículo te explicamos paso a paso qué pasa dentro del casco durante un impacto y por qué la tecnología HexaGo® de 720 funciona de forma diferente a un casco clásico.

1. La misión de un casco: ganar tiempo

Cuando tu cabeza golpea el suelo, tiene que pasar, por ejemplo, de 20 km/h a cero en unas pocas milésimas de segundo. Cuanto más corta sea esa distancia de frenado, mayor será la fuerza sobre tu cerebro. Esta fuerza se mide en g (múltiplos de la gravedad terrestre).

En el fondo, un casco solo tiene una misión: alargar la distancia de frenado. Se deforma para que tu cabeza se detenga unos milímetros más «suave». Una comparación: si saltas sobre hormigón, te duele. Si saltas sobre una colchoneta de gimnasio, no pasa nada, porque la colchoneta alarga la distancia de frenado.

2. Qué lesiona el cerebro

Para el cerebro, hay dos tipos de aceleración importantes:

  • Aceleración lineal (golpe recto): se relaciona sobre todo con fracturas craneales y hemorragias justo debajo del punto de impacto.
  • Aceleración rotacional (giro): el cerebro se retuerce y sufre cizallamiento dentro del cráneo. Se considera la causa principal de las conmociones cerebrales, de la lesión axonal difusa (LAD) y de los hematomas subdurales por rotura de las venas puente.

En los accidentes de bici reales, la cabeza casi siempre golpea de forma oblicua. Por eso casi siempre aparecen las dos fuerzas a la vez. Más información en nuestro artículo «Lesiones cerebrales en caídas y accidentes de bici».

3. El casco clásico: EPS (poliestireno expandido)

La mayoría de los cascos llevan por dentro EPS (poliestireno expandido, lo que solemos llamar «corcho blanco»): miles de bolitas de espuma pegadas entre sí que se aplastan con el impacto.

Lo que el EPS hace bien

  • ligero y barato
  • reparte un golpe recto sobre una superficie grande y así protege bien frente a fracturas craneales

Dónde se queda corto el EPS

  • Bastante rígido: el EPS necesita alcanzar cierta fuerza antes de ceder. Hasta entonces, parte de la energía se transmite directamente a la cabeza.
  • Protección de un solo uso: el EPS se aplasta para siempre y no recupera su forma. Un segundo impacto en la misma zona, por ejemplo al dar una vuelta de campana, apenas se amortigua.
  • Casi sin protección frente a la rotación: un bloque de espuma rígido se queda «pegado» a la cabeza y transmite los giros casi sin frenarlos. Por eso muchos fabricantes añaden capas deslizantes extra.

Además, la norma EN 1078 evalúa sobre todo pruebas de caída recta. Así que un casco puede superarla sin proteger especialmente bien frente a la rotación.

4. El casco 720: HexaGo®

HexaGo® es un núcleo patentado en forma de panal hecho de H.E.A.P. (High Energy Absorption Polymer), un plástico elástico que recupera su forma. La forma de panal la conocemos de la naturaleza (los panales de las abejas) y de la industria aeroespacial: es extremadamente resistente en relación con su peso y puede absorber la energía de forma muy uniforme.

Así funciona HexaGo® durante un impacto

  1. Deformación controlada: las paredes de las celdas se van deformando poco a poco. Así, la fuerza sobre la cabeza no sube de golpe, sino que se reparte a lo largo de una distancia de frenado mayor.
  2. Reparto de la energía: la estructura de panal distribuye la energía sobre una superficie grande, en lugar de transmitirla a un solo punto de la cabeza.
  3. Deslizamiento contra la rotación: el núcleo de panal puede moverse y deformarse dentro de la carcasa exterior. Así se absorbe parte del giro antes de que llegue al cerebro. Esta protección contra la rotación está integrada de serie, sin capas extra.
  4. Recuperación de la forma: después del impacto, la estructura vuelve a su forma original y todavía puede amortiguar un segundo impacto en la misma caída.

Por fuera, una carcasa resistente (policarbonato en el AWAKE, polímero PRP en el CIRCLE) protege frente a perforaciones y bordes afilados.

5. Comparación directa

Casco clásico de EPS720 con HexaGo®
Materialespuma rígida de poliestirenonúcleo de panal elástico (H.E.A.P.)
Golpes rectosbueno contra fracturas cranealesbueno contra fracturas craneales y frenado más suave
Fuerzas de rotaciónsolo con sistema adicionalintegrado de serie
Impactos múltiplesprotección muy reducida en esa zonarecupera su forma
Fuerza en la cabeza (prueba de laboratorio)media aprox. 171 g*aprox. 111 g
Límite EN 1078250 g

* Valor medio según datos de Folksam. Valor de 720 obtenido en pruebas de laboratorio según el procedimiento de la EN 1078. Después de cualquier caída fuerte hay que cambiar el casco, también si es un 720.

6. ¿Qué significan 111 g en lugar de 171 g para el cerebro?

Cuanto más bajo es el valor g, menos carga llega al cerebro. Los estudios muestran que el riesgo de conmoción cerebral aumenta claramente cuanto mayor es la aceleración. Menos aceleración significa, por tanto, menos riesgo de lesión. Con unos 111 g, un casco 720 se queda en menos de la mitad del límite permitido y muy por debajo de la media de los cascos clásicos.

Ningún casco puede evitar todas las lesiones. Pero cada g que no llega al cerebro cuenta.

7. Conclusión

  • Un casco clásico de EPS está pensado sobre todo para proteger el cráneo de las fracturas.
  • Pero muchas de las consecuencias graves se producen en el cerebro, a menudo por fuerzas de rotación y muchas veces sin fractura.
  • HexaGo® amortigua las fuerzas rectas y las de rotación, recupera su forma tras el impacto y, en pruebas de laboratorio, transmite mucha menos fuerza a la cabeza.

→ Más sobre la tecnología HexaGo®  |  Ver todos los cascos 720

Aviso: este artículo es información de 720 Protections para sus clientes y no un texto médico. Tiene fines informativos generales y no sustituye el consejo médico. Los valores indicados proceden de pruebas de laboratorio en condiciones normalizadas; los accidentes reales pueden ser diferentes.

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HexaGo: Doble protección

Según la normativa europea que rige la homologación de los cascos de bicicleta, el valor de aceleración que un casco no puede superar es de 250 g. La fuerza g es la aceleración transmitida a la cabeza en el momento de un impacto. Para superar las pruebas exigidas por la normativa europea, el casco no debe transmitir a la cabeza una fuerza superior a 250 g (equivalente a 1500 kg). De media, la energía transmitida por los cascos de bicicleta es de aprox. 171 g (datos de Folksam).

La energía transmitida por un casco de 720 Protections es de solo 111 g.

Los cascos de 720 Protections ofrecen, por tanto, más del doble de protección que la norma EN.

Si quieres saber cómo se prueban los cascos de bicicleta, ve a la sección específica

HexaGo®: Protección rotacional integrada

En caso de accidente, el impacto no suele producirse simplemente en línea recta (por ejemplo, una caída perfectamente vertical), sino que suele tener un carácter rotacional. En el momento en que la cabeza golpea el suelo, no solo se genera la fuerza en una dirección precisamente definida, sino que se produce automáticamente un movimiento de rotación. La cabeza sufre así un impacto de rotación, exponiendo el cerebro a un mayor riesgo de lesión.

La estructura de nido de abeja HexaGo® también es capaz de absorber mejor la fuerza del movimiento de rotación, acompañando la cabeza del ciclista durante todo el impacto y distribuyendo la fuerza del impacto por las paredes celulares hexagonales HexaGo®. HexaGo® disminuye la aceleración del impacto tanto mediante el deslizamiento de la propia estructura dentro de la carcasa como mediante la deformación gradual de la estructura, lo que permite limitar al máximo el riesgo de lesiones en la cabeza y de conmoción cerebral.

Por esta razón, nuestros cascos no necesitan ninguna tecnología de apoyo adicional.